La Pluma Crítica.
Estos últimos días a través de diversas plataformas digitales se han difundido un sinfín de encuestas donde cada aspirante a la candidatura de Morena para la gubernatura de Tlaxcala, ha publicado que van a la delantera, pensando que si difunden estas encuestas a modo la militancia Morenista de Tlaxcala los pueden confundir de que ellos son la mejor opción para ser el candidato de este instituto político.
Lo cierto que la militancia Morenista en estos momentos ya tienen a su “gallo” quien apoyan con todo su empeño hacia su precandidato para que una vez que el Partido Morena de a conocer quién será su candidato a la gubernatura de Tlaxcala, y en caso de que “gallo” no resulte electo, podría presentarse una fractura más que evidente de la militancia morenista y dejar solo al candidato o candidata que no convenga a sus intereses.
De ahí que no se descarta que el precandidato que no sea favorecido con la candidatura de Morena se vaya a otros partidos para integrar una alianza opositora para dar la batalla y lograr conquistar la gubernatura de Tlaxcala, pero solo el tiempo definirá este panorama político.
Cabe destacar que todos los precandidatos a la candidatura de Morena a la gubernatura de Tlaxcala han presentado fallas en sus movimientos políticos, en el caso de Alfonso Sánchez García el utilizar la Casa de Gobierno como su Casa de Campaña, lo ha convertido en nota nacional y obviamente que le resta puntos ante la ciudadanía tlaxcalteca, en el caso de Ana Lilia Rivera el haber agredido a la prensa diciéndoles “estúpidos” a los periodistas que cuestionan sus actos, también le resta puntos.
En el caso de Raymundo Vázquez Conchas nunca se podrá quitar la relación directa con la actual gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros y siempre será el cuñado incomodo de la gobernadora. En el caso de Carlos Augusto Pérez Hernández es un personaje gris que no ha levantado y solo va de relleno y de los demás precandidatos son tan débiles que ellos mismos manejan un bajo perfil en esta contienda interna de Morena.