Luego de la polémica generada por la difusión de fotografías que muestran material presuntamente relacionado con la promoción política de Morena al interior de Casa de Gobierno, el coordinador de Comunicación Social del Gobierno de Tlaxcala, Antonio Martínez Velázquez, confirmó que el jardín del inmueble oficial fue utilizado por brigadas para la elaboración de propaganda de Alfonso Sánchez García, aspirante al gobierno de Tlaxcala, aunque aseguró que la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros desconocía lo ocurrido.
Durante la conferencia matutina del gobierno estatal, Martínez Velázquez informó que la mandataria habría ordenado una investigación para determinar quién autorizó el ingreso de las brigadas, quién permitió el resguardo del material y qué funcionarios participaron en estas actividades.


La explicación oficial, sin embargo, abrió nuevas interrogantes, particularmente porque implica reconocer que un inmueble oficial fue utilizado para actividades de carácter político sin que, según la versión del propio gobierno, la titular del Ejecutivo tuviera conocimiento de ello.
El caso ha generado cuestionamientos en redes sociales, donde ciudadanos han criticado que la gobernadora desconozca lo que ocurre en un inmueble bajo su administración y que el Gobierno del Estado tenga que recurrir a una investigación interna para determinar quién permitió el ingreso de brigadas y material político.
El señalamiento cobra relevancia en el contexto de la promoción anticipada de distintos aspirantes rumbo al proceso electoral, particularmente de Alfonso Sánchez García, identificado políticamente con el grupo cercano a la gobernadora.
Un antecedente que vuelve a poner a Casa de Gobierno bajo escrutinio público
El uso de Casa de Gobierno para almacenar o manejar material relacionado con Morena no sería un señalamiento nuevo.
El 6 de enero de 2023, Entre Líneas Tlaxcala publicó información sobre la presencia de cobijas con logotipos y leyendas de Morena al interior de Casa de Gobierno.

En aquella publicación se señaló que el inmueble gubernamental, que durante la campaña de Lorena Cuéllar había sido presentada como un espacio susceptible de convertirse en un centro cultural y de esparcimiento, habría terminado funcionando como bodega para material relacionado con Morena.
Las imágenes difundidas entonces mostraban cobijas blancas con las leyendas “Morena” y “Tlaxcala”, visibles desde una de las ventanas de la casa. La publicación también planteó interrogantes sobre el origen y financiamiento de esos materiales y sobre el uso de instalaciones oficiales para actividades partidistas.
Ahora, tres años después, las nuevas imágenes vuelven a colocar a Casa de Gobierno en el centro de la controversia.
La investigación anunciada por el Gobierno del Estado deberá determinar quién autorizó el uso del inmueble y bajo qué circunstancias. También deberá esclarecer si existió utilización de recursos, instalaciones o personal público para actividades político-electorales.
Por lo pronto, la explicación de que la gobernadora “no sabía” lo ocurrido no cierra el caso. Por el contrario, abre una pregunta todavía más incómoda: si la titular del Ejecutivo desconocía que su propia residencia oficial era utilizada para actividades proselitistas, ¿quién está realmente tomando las decisiones dentro de Casa de Gobierno?