La secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, rechazó los señalamientos publicados por Reforma sobre su patrimonio, artículos de lujo y fotografías relacionadas con actividades personales y públicas. En un posicionamiento dirigido al diario, aseguró que ningún bien de su propiedad fue adquirido con recursos públicos y que sus gastos personales fueron cubiertos con recursos propios.
Las publicaciones del periódico cuestionaron la austeridad de la funcionaria, luego de que la presidenta de México Claudia Sheinbaum, ha hecho, en reiteradas ocasiones, llamados a dejar los lujos.

En las fotos difundidas por Reforma, Rodriguez Zamora, se le ve portando un reloj Cartier de 140 mil pesos, un anillo de compromiso que podría alcanzar los 900 mil pesos, vestidos de diseñador que pueden costar hasta 30 mil pesos por pieza y calzados que van desde los 17 mil pesos.
En respuesta, Rodríguez Zamora sostuvo que su patrimonio fue construido antes de ocupar el cargo público, a partir de su trayectoria profesional en el sector privado y del trabajo que realizó junto con su familia en la industria restaurantera. Afirmó que sus declaraciones y la información relacionada con su desempeño están sujetas a los mecanismos de transparencia y fiscalización.
La funcionaria también rechazó que las decisiones de la Secretaría de Turismo respondan a intereses personales, familiares o de terceros. Señaló que cualquier persona relacionada con ella debe responder por sus propios actos y actividades, sin que ello pueda atribuirse automáticamente al ejercicio de su función pública.
Asimismo, manifestó su respeto a la libertad de expresión y al trabajo de los medios de comunicación, incluido Reforma, pero pidió que los señalamientos se ejerzan con rigor, contexto e información completa, particularmente cuando pueden afectar la reputación de una persona o institución.
Rodríguez Zamora afirmó que no se distraerá de sus responsabilidades al frente de Sectur y que continuará trabajando por el turismo de México. Finalmente, dijo estar dispuesta a presentar las aclaraciones y documentos que sean necesarios, así como a atender cualquier investigación por las vías institucionales.
La controversia contrasta los señalamientos del diario con la versión de la funcionaria, quien niega el uso de recursos públicos y defiende el origen de su patrimonio.